El poder de tus fetiches y la venta

Hoy te voy a hablar de algo que sin dudas va a diferenciar tu mensaje, que hará que llegue tan profundo cómo tu primer amor

Atenta-o porque esta historia es chistosa y buena

Ayer iba viajando en bus

Ese mismo que te conté la otra vez

Ese que huele a orina a la distancia

Que pareciera que se organizaron para mear el pasillo

Rustico.

La cosa es que se fue sentada al lado mío una señora con olor a señora

Con unos lentes con un marco grueso como las zandalias de las mujeres bajas y las letras de su teléfono con un zoom por mil.

Ella iba escuchando un Podcast mientras instrusiaba que estaba haciendo yo, que estaba leyendo el libro “300 palabras” de Isra Bravo.

No me demoré darme cuenta que la señora. Escuchaba un Podcast Religioso.

Yo no juzgo, también tengo mis gustos y no me gusta que me juzguen.

Seguí pendiente a mi libro hasta que pasado un rato ví de reojo el teléfono de la señora…

Ya no estaba rezandole al padre señor nuestro señor…

Estaba viendo…

Hombres…

No cualquier hombre…

No era jesús

No eran monjes

Eran hombres musculosos sin polera y… desnudos

Creo que esta señora pensó que yo estaba en un transe leyendo

O ella entró en un transe por la excitación

No sé

Pero nada la detuvo de ver pornografía al lado mío

Esa señora tenía fetiches (ojo, yo también tengo las míos)

Todo el mundo…

Todo el mundo tiene sus sombras

Sus gustos peculiares

Sus gustos profundos

Sus gustos más reales

Si tú, sabes identificar cuales son los de tus clientes…

Y se lo sabes comunicar directa o indirectamente…

Uff…

Impactas

Cómo yo se muy bien, que si quieres crecer en redes sociales

Te gusta el dinero

Te gusta el reconocimiento

No quieres pasar desapercibido

Y quieres que el resto vea

Vea lo buena o bueno que eres

Vea que vendes mucho

Vea que te haces viral

Vea que eres influyente

Vea que no eres uno-a más

No lo es todo pero es una parte para no ignorar

Ahora. Las herramientas para crecer y vender por redes sociales de la manera más duradera en el tiempo sin tanto maquillaje

Por 200 dólares tienes mi entrenamiento:

PD: No me mientas amigaza-zo

Conmigo no tienes que fingir

No tienes que mentirte

Yo no te juzgo

No me juzgues a mi

Te quiero amigazo-za

Joaquín.