- La vida mejora cuando aprendes a moverte con astucia, silencio y contundencia
- Posts
- Lo que nunca te contaron sobre emborracharse (y no es lo que piensas)
Lo que nunca te contaron sobre emborracharse (y no es lo que piensas)
Quiero que leas este correo con apertura de mente.
Y no, no te voy a recomendar al final del correo que te emborraches.
Lo que sí quiero es que aprendas a sacarle los beneficios a la borrachera… sin probar ni una sola gota de alcohol.
Vamos a hablar de la gente en estado de ebriedad.
Y particularmente vamos a “obviar” a los que son mala copa.
Aquí solo nos enfocaremos en los que se convierten en el alma de la fiesta.
Pero no cualquier alma de la fiesta.
Me refiero a esas personas que normalmente son introvertidas y tímidas, y que con alcohol se transforman en extrovertidas, carismáticas y magnéticas (sí, yo también pertenezco a ese grupo).
Es de esos borrachos de los que quiero hablarte hoy.
¿La razón? Porque puedes aprender muchísimo de ellos.
Piénsalo: son increíblemente carismáticos.
Y lo interesante es que no siempre lo son… lo son solo cuando están bajo los efectos del alcohol.
¿Y por qué?
Porque el alcohol los desinhibe, les quita filtros y los deja ser ellos mismos. Les permite decir lo que piensan, moverse como quieren y actuar como realmente se les canta el culo.
Y ahí está el verdadero “beneficio” de emborracharse.
Ser uno mismo, hablar sin miedo, reírse en voz alta y que no te importe una mierda lo que el resto opine.
Eso, querido lector, es carisma en estado puro.
Por eso nos gustan tanto esos borrachos: porque nos muestran algo que todos deseamos tener —libertad para ser auténticos y magnéticos.
La diferencia es que tú no necesitas perder la conciencia ni quedar incapaz de sumar 2+2 para ser carismático.
Solo necesitas dos cosas: cojones y técnica.
Y qué casualidad… aquí te enseño ambas.
PD: Arriba