Sexo una noche en Medellín y su hermosa conclusión

Esta es buena

En 2022 viví tres meses en Colombia.
Allí aprendí a volar helicópteros y, de paso, descubrí otras cosillas interesantes también.

Mis noches de fin de semana eran pura fiesta. Con mis compañeros de generación fuimos directo a la capital del perreo: Medellín, y nos quedamos en la calle más fiestera de toda la ciudad.

Ese día recorrimos cinco bares, pero en uno en particular, ya con los sentidos bastante adormecidos, me animé a sacar a bailar a una chica colombiana. Terminé bailando con varias mujeres, y mis amigos se sumaron a la diversión.

El detalle es que, al final, el único que tuvo éxito con su pareja fui yo.
Sin darme cuenta, mis amigos decidieron irse a otro bar y me dejaron solo. La camarera fue la que me abrió los ojos cuando me dijo:

—La última botella dijeron tus amigos que la pagarías tú.

Ahí entendí todo. Podría haberme enojado, armar un show, o dejar a la chica para salir a buscarlos.

Pero no.
Decidí aprovechar la oportunidad.
Sabía que mis amigos estaban de fiesta en otro lado, así que en vez de reclamar, llevé a la chica al hotel. Y, en mi lógica, esa fue la “retribución” por haberme dejado la cuenta.

La conclusión es simple:
En la vida, muchas veces no tienes control de lo que pasa, pero siempre puedes elegir cómo reaccionar.
Aprovecha las oportunidades, amigazo jajajaj

Y hablando de oportunidades…

PD: Sube de precio este domingo

T cuidas